Hace justo un año, las empresas productoras de petróleo del País encendían las alarmas, sobre la imperiosa necesidad fruto de la coyuntura económica y social por el COVID-19 de replantear la tarifa de transporte de crudo por oleoducto, una propuesta en donde las empresas transportadoras defendieron la firmeza de los acuerdos suscritos en 2019 dentro del proceso administrativo liderado por el Ministerio de Minas y Energía, de conformidad con la Resolución 72 146 de 2014.

En defensa de lo anterior y de los requisitos establecidos en las Resoluciones 31 123 y 31 132 de 2019 para la procedencia de los acuerdos entre las partes o la imposición de una tarifa ante falta de consenso; el Ministerio de Minas y Energía puso un pie al lado en esta disputa, conforme la promesa de esta Entidad, fue la de efectuar una consultoría para que entre otras, se analizara la procedencia de la actual metodología para el cálculo de estas tarifas de transporte, o abrir, la posibilidad de plantear una nueva metodología. Sobre el particular, hay que indicar que se avanzó desde 2019 en la contratación de dicha consultoría y que los resultados de este estudio se encuentran hoy, en manos de este Ministerio.

Entre tanto, tenemos que los actores interesados en este proceso siguen esperando un cambio  sustancial en el cálculo de dicha tarifa, toda vez que desde el punto de vista de las productoras, hay malestar en la estructuración de estas variables y el peso de cada una dentro de la fórmula vigente, (Inversión inicial, inversiones adicionales ejecutadas, costos fijos, costos variables y volúmenes a transportar), y piden tener en cuenta variables como: precio internacional y calidad, aplicables al crudo colombiano; del lado de las transportadoras, se pide tener en cuenta dentro de la fórmula, las condiciones operativas y de transporte dadas las condiciones geográficas, direccionales y disposición de estos trazados, que dificulta en algunos tramos o segmentos el transporte de crudo y que hace necesaria, la inversión de tecnología para el bombeo con alta capacidad de energía.

Dicha situación cobra vital importancia cuando además, se le suma una coyuntura económica que golpeó fuertemente al sector por un año, y cuya medida transitoria desde las transportadoras, fue la reducción de las tarifas entre el 8% y 21% , otorgarles a las productoras una gabela adicional de pagar: 50% durante la crisis y el resto, cuando se recuperara el mercado, respecto de esto último, llama la atención la notoria recuperación del precio del barril de petróleo alcanzando los $70 USD/Bl y que ha superado las expectativas financieras del sector que vaticinaron una estabilidad del precio en $50 USD/Bl.  Resultará interesante entonces, dadas las circunstancias actuales del barril y el incremento de volúmenes a transportar, los acuerdos comerciales que podrían darse entre productoras y transportadoras y si estos se traducen en mayores costos.

El panorama a 2021, luego del proceso suscitado en 2019 de fijación de tarifas de transporte de crudo por oleoductos y las vicisitudes del COVID-19, nos plantea la necesidad de ir más allá de actualización de las tarifas cada cuatro años, a la de estructurar variables que puedan ser adaptables a las condiciones económicas internas de competitividad internacional y de seguridad jurídica para todos los actores, en procura de ese buen hacer previsto en el artículo 57 del Código de Petróleos. 

Katherine Castaño Fonseca

OGE Legal Services

 

Related Post

Ciberseguridad y el sector...

La ciberseguridad es aquel método de gestión de riesgos y acciones tecnológicas que...

Transporte de gas natural

A través de la Resolución CREG 160 de 2020 se establecen los criterios generales para...

Ciberseguridad y el GIDI

La agenda regulatoria de la CREG tiene dentro de sus puntos la regulación para...

GIDI

Transporte de gas: Oneroso,...

El mercado mayorista de gas en Colombia tiene dos submercados. Un mercado primario y uno...

Transporte de gas en...

La resolución CREG 001 del 2021 reguló la asignación de capacidad de transporte al gas...